- La intervención de las zonas críticas de la pista se proyecta para el primer trimestre de 2027 y extenderá su vida útil por una década.
Tras un exhaustivo análisis técnico, que también integró activamente las preocupaciones y necesidades de la Delegada Presidencial de Magallanes, de las alcaldesas de Puerto Natales y Torres del Paine, del Delegado Provincial de Última Esperanza y de los operadores del aeródromo Teniente Julio Gallardo, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) determinó que la imperiosa conservación de la pista de este terminal aéreo se hará en el primer trimestre de 2027 con un esquema de trabajo que descarta por completo un cierre total del recinto durante la temporada alta.
Las faenas se concentrarán en las zonas críticas del pavimento que hoy exhiben grietas y desprendimiento de material asfáltico debido al desgaste natural y al incremento en el flujo de aviones comerciales pesados. Para resguardar la conectividad, las obras se ejecutarán entre enero y marzo de 2027 mediante un sistema inteligente de turnos parciales aún en definición, permitiendo que los aviones continúen aterrizando y despegando con normalidad.
Criterios técnicos y climáticos de la solución
La programación de las obras responde de manera obligatoria a variables climáticas rigurosas propias de la Patagonia. El tipo de asfalto de alta resistencia técnica que se requiere para brindar una solución eficiente, segura y duradera exige ser trabajado de forma exclusiva con temperaturas superiores a los 7° Celsius y bajo condiciones de nula presencia de lluvias o nieve. Debido a esto, el clima invernal de la región impide por completo el desarrollo de faenas constructivas en la pista.
Dentro de los diversos escenarios operacionales proyectados por los equipos de la Dirección de Aeropuertos (DAP), la ventana de enero a marzo próximos demostró ser la alternativa técnicamente más viable y costo-eficiente. Este esquema no afecta el normal desarrollo de la actividad turística local la cual, al consolidarse como la mayor fuente de ingresos de la provincia de Última Esperanza y el motor económico de sus comunidades, requería una planificación que evitara cancelaciones de reservas.
Inversión fiscal para una década de operaciones seguras
Con un esfuerzo presupuestario estimado entre los 6 mil y 7 mil millones de pesos, la intervención pondrá fin a las mantenciones de emergencia o provisionales en la pista. Esta renovación integral del pavimento más afectado asegurará la continuidad operacional y extenderá la vida útil de la pista por los próximos 10 años.
De este modo, se garantizan los estándares de seguridad normativa indispensables para la operación regular de aeronaves comerciales de mayor peso -como los Airbus A320 y A321- que sostienen el agresivo crecimiento de la demanda en la zona, que supera las tasas promedio a nivel nacional.
El secretario regional ministerial de Obras Públicas de la región de Magallanes, Alejandro Marusic, destacó el valor estratégico y ciudadano de este hito: «Escuchamos a la región y asumimos una contingencia planificada y responsable. Al igual que una carretera, esta pista sufre el impacto del clima extremo y el peso de grandes aviones, y tras las alertas previas decidimos actuar de inmediato para dar certezas y resguardar la seguridad de todos. El aeródromo no se cerrará en verano. Con este diseño inteligente protegemos el empleo local, la tranquilidad de los operadores turísticos y las vacaciones de miles de visitantes, otorgando a Natales el estándar de conectividad que merece”.
El puente hacia el aeropuerto del futuro
Esta mejora de la pista constituye un paso obligatorio a corto plazo mientras avanza el proyecto definitivo de ampliación y modernización del aeródromo Teniente Julio Gallardo, cuyo anteproyecto referencial ya fue culminado por la DAP en el primer trimestre de 2026.
Este plan mayor busca resolver el rezago histórico de la infraestructura aeroportuaria local. El diseño del nuevo complejo contempla un terminal de pasajeros de 10.570 m², la ampliación de plataforma de estacionamientos de aeronaves, vialidad, estacionamientos y otras instalaciones de apoyo.
Dicho edificio aeroportuario destacará por sus altos estándares de sostenibilidad, habiendo ya sido precertificado con categoría de «sobresaliente» por la Certificación de Edificio Sustentable (CES), instancia donde obtuvo una histórica puntuación de 90 de 100 puntos totales. Sus características arquitectónicas y técnicas incluyen una envolvente térmica de alto rendimiento, sistemas de iluminación natural, climatización con recuperación de calor, artefactos sanitarios de bajo consumo y una gestión responsable de residuos tanto en su construcción como en su futura operación.