La Agricultura Familiar Campesina vuelve a desplegar su identidad en uno de los escenarios gastronómicos más relevantes del país. En el Festival Ñam Santiago 2026, que se realizará entre el 10 y el 12 de abril en el Parque Padre Hurtado, una selección nacional de 30 emprendimientos —provenientes de 13 regiones— representará al mundo rural con una oferta diversa, auténtica y profundamente ligada a sus territorios.
Desde el extremo sur, Magallanes se hace presente con fuerza a través de Patricia Delgado, emprendedora de Punta Arenas y rostro de Amai Kipa, quien llega como embajadora regional con productos que condensan paisaje, memoria y oficio: mermeladas y jugos de calafate, grosella y ruibarbo, frutos que hablan del viento, del frío y de una forma de habitar el territorio.
“Llegar a Ñam con productos de Magallanes es una oportunidad enorme. No solo venimos a vender, venimos a contar de dónde vienen estos sabores, del trabajo que hay detrás, de una tierra que muchas veces está lejos, pero que tiene mucho que decir. Es importante que el país conozca y valore lo que se produce en el sur, porque cada frasco, cada preparación, lleva historia, identidad y esfuerzo”, señala Patricia Delgado.
Su participación no solo posiciona a Amai Kipa en un circuito nacional de alto nivel, sino que también instala a Magallanes en el mapa gastronómico con productos únicos, difíciles de replicar, que nacen en condiciones extremas y que, justamente por eso, adquieren un valor especial, valoró Petar Bradasic, director (s) regional de Indap Magallanes.
El Festival Ñam, organizado por la Fundación Gastronomía Social, reunirá a chefs, productores, pescadores artesanales y emprendedores de todo Chile, en una verdadera fiesta de los sentidos que combina cocina en vivo, mercado de productores, talleres, charlas y experiencias para toda la familia. Para INDAP, esta vitrina representa una oportunidad concreta de crecimiento: generación de redes, nuevos clientes y consolidación de marcas con identidad territorial.
Así, entre sabores del norte, centro y sur, Magallanes no solo participa: se hace sentir. Con sus frutos australes, con su carácter, con su manera de entender la tierra y el tiempo. Porque desde el sur del mundo también se construye la cocina de Chile.